La ventana útil es después de pagar y salir, o al llevarse el ticket. Las sugerencias de Google son un QR en el recibo, un correo de agradecimiento o el final de un chat que ya tenga con ellos.
Una frase en la puerta, con prisa, se olvida y se convierte fácil en presión. Google no quiere que se exija ni se empuje a nadie a poner una nota mientras sigue en el local. Un código que pueden escanear después hace el trabajo sin el empujón.
Pida una vez. Use la misma frase con todos. No diga «si le ha gustado». Esa frase ya es un filtro, aunque no lo pretendiera.
Si el servicio fue un desastre, puede dejar el enlace de Google en el ticket, o no pedir nada ese día. Lo que no puede hacer es ir solo a las mesas contentas.
En la mayoría de comercios funciona un par simple: una frase tranquila al pagar, y el QR ya impreso en el papel. Deciden en la parada del bus, no bajo su mirada.